hoy ha vuelto el mal tiempo (relativo) a Pamplona, así que
he agarrado un poco de nostalgia dominicana, y os coloco
unas pocas fotos más... igual son las últimas porque
me empiezan a quedar demasiado lejanos los flamboyanes
bajo los que descubrí colores intensos
o esos momentos en los que ElPez trabajaba entre sus apuntes
para las clases que daba por las noches
la luz de los atardeceres caribeños, en ese sitio donde unos
locos fundaron una ciudad maldita (quienes por allí pasaban
de cacería años después, ya abandonada la ciudad y convertida
en coto de caza de cerdos salvajes para yupppies de la época
llegaron a comentar que se veían desencarnados seres sin
cabeza en La Isabela)
o los bosques de esas montañas que Colón creyó las del
Paraíso, por los que corren ríos claros y sonoros
o incluso nuestro pequeño descubrimiento de plantas, animales
y gentes... como esa tayota, un vegetal que allí se consume mucho
y que me sorprendió porque pensaba el verla en las matas que
era una fruta de esas sosas, pero resultó ser una especie
de calabacín verde delicioso al paladar (esto me lo comentaba
ElPez que se comió un revuelto de tayota cocida)
ya otros tiempos de mi primer viaje americano con la ruta
Quetzal BBVA. A ver si me dejan volver pronto...