antes de que
ElPez eche pestes de la peli, lo confesaré:
a mí me ha encantado la segunda parte de "Los Ángeles de
Charlie": es tan impresentable como la serie, y destila tanta
tontería que uno no puede sino enamorarse de esas chicas
tan pijas, tan listas, tan superpasadas y sobre todo tan
sensualmente zorronas: pura tensión erótica para humanos
de esas que, personalmente, como osos de peluche, me
encanta analizar; un día escribiré mi tratado antropológico
pero, por el momento, me lo paso pipa con las chicas
claro que comprendo que el que Madison Lee, el
angel caído que
encarna Demi Moore, sea "premio Nobel de Astrofísica" y viva
de hacer horóscopos le ha dolido al pececito