los impresionantes edificios gaseosos que se crean cada tarde
estos días de tanto calor tienen además de una textura especial
un color que el sol de la tarde incendia, me quedo como loco
viendo cómo van cambiando sus formas y colores
pero luego no llueve, ni baja la temperatura, y seguimos con
mucho calor
así que estos días viajamos con la puesta del sol hacia el oeste
prolongando su última luz y sintiendo el viento que la gran velocidad
nos regala...
somos nómadas buscando un lugar fresquito