en el periplo este de localidades en fiestas de verano que ElPez
se empeña en hacer, hoy hemos pasado por San Sebastián, una
bellísima ciudad de la que ya he hablado por aquí; ahora están
en fiestas, su semana grande, pero como que no se nota
porque los donostiarras son tan suyos que no se visten de fiestas
(bueno, alguno sí, pero con pañuelo de donatella versace,
pantaloncitos kenzo o cosas así, todo muy chic y muy como son
ellos, qué le vamos a hacer)
¿exagero? de veras que no: he visto una charanga, pero he
visto miles de turistas y de donostiarras haciendo de turistas en
su propia ciudad (esto parece algo que les gusta hacer, como
para descubrir en cada momento lo bonito que es Donostia)
bueno, lo cierto es que los cubos de Moneo me encantan
en fin, ¿qué se puede decir de una ciudad donde unos operarios
limpian a mediodía la arena que se ha quedado en las enormes
esterillas de madera -como se llamen- que ponen para que la gente
acceda a la playa (de arena, claro) sin tocarla (la arena, claro)?
... todo muy donostiarra, quiero decir
en fin, que hemos estado por ahí, tomando cosillas por lo viejo
que estaba lleno de gente (algunos muy maleducados, otros
muy guiris...); nos hemos puesto hasta el culo de pintxos, es
decir, pinchos, y de vinillo de ese que llaman txakoli y
cervez y tal; lo del ambiente festivo seguía sin verlo por
ningún lado, salvo algún concierto por ahí que estaban
probando sonido...
hasta que de repente el cielo se ha iluminado con ensordecedores
colores y cegadores sonidos
¡qué pasada de fuegos de artificio! eran de una compañía valenciana
que se llama Pirofantasía y son increíbles, en formas, colores,
los ruidos que hacían unos que salían como espíritus... muy a lo
Gandalf pirotécnico, de veras...
este es el cuadragésimo año que hacen el concurso de fuegos
y desde luego nunca he visto algo como lo que se ve por aquí;
la inexistencia de la fiesta se palia con este despliegue
en fin, me encanta esto de los fuegos artificiales