uuuuf... esta va a ser una entrada enorme, porque me hinché de
sacar fotos en el
museo Guggenheim de Bilbao: y no sólo porque
me lo pasé estupendamente viendo los espacios, las obras, los
montajes, sino también -y especialmente- porque decían que no
se podía sacar fotos
esto de no sacar fotos es una completa estupidez, bastante
te cobran con la entrada como para que no se pueda obtener
unas cuantas instantáneas con tu móvil... por otro lado, ¿son
fotos? a lo más unos cuantos bits ordenados que uno almacena
en su electrodoméstico de comunicación personal...
bueno, pues ahí estaba yo en el mismo sitio que Jaio y JJ y familia
habían pateado el día anterior (por lo que leí en
sin que sirva de
precedente
desde luego, la arquitectura es omnipresente en el museo, y aunque
esta era la primera vez que estaba ahí, sentí como si ya hubiera pasado
en sueños por esa orgía de metal, vidrio y piedra
me llevaron a ver las colecciones permanentes, con obras monstruosas
como ese
circulo de bilbao de Long
o la
ciudad irreal de Merz
obras enormes, desproporcionadas en cualquier otro lugar, pero
no en estos hangares de la cultura pret-a-porter
había una exposición sobre el informalismo de Saura, ahí fue
donde por vez primera una celadora muy mona y muy digna
me dijo "no se pueden sacar fotos... bórrela" ¿no se dio
cuenta de que le estaba hablando a un oso de peluche?
con los nervios torcí la foto, pero desde luego no la borré y
además la pongo aquí para públicamente declarar mi delito
¡sí, saqué fotos en el guggenheim!
la gran exposición de esta temporada está dedicada a
Alexander Calder... realmente imprescindible pasearse
por esos móviles, estábiles y demás esculturas; por más
que Calder sea ya parte del patrimonio de todos los que
hemos tenido colgado un móvil en nuestra habitación, uno
no deja de maravillarse de cómo era este hombre
"la gravedad y la gracia" han subtitulado esta exposicion,
aunque yo habría puesto algo más como "elogio del aire"
hasta las sombras que creaban esos pétalos eran sorpresas
continuas
las esculturas, los móviles, estaban deseando poder girar,
pero el aire acondicionado no era suficiente, así que nos
pusimos a soplar para ver si así los movíamos (ya que no
dejan tocar las obras, por lo menos la cosa era airearlas)
y ahí nos vino corriendo otra celadora, diciendo que nones,
que nada de soplar, que eso era un museo y -por lo que se ve-
era indigno soplar como asmáticos...
... desde luego, los del Guggenheim saben cómo hacerse
odiar por sus visitantes (claro, que lo mismo les da igual,
porque una vez has pagado por la cultura, ya como que
les da igual)
bueno, seguimos dando vueltas por ahí, viendo las colecciones
Broad, con obra de Jasper Johns (uuuuuf cómo me gusta)
o de Warhol
con los efectos de la cámara, me hice un retrato en plan
warhol, pero no lo dejé colocado... una chica me vino a decir
(de nuevo) lo de las prohibiciones...
así que me he traído la obra aquí
¿por dónde iba? ah sí, la cosa pop, también preciosos
Lichsteins como este
vip vip
los platos estos rotos de Schnabel
(vaya, me dejé sin fotografiar algo de Basquiat...)
sí pille el cuadro de Baldessari tan conceptual él
(leí que ni siquiera lo había pintado él, sino encargado sus
recomendaciones para artistas que quieren vender
a un rotulador profesional...
luego estaba una de las divas del Guggenheim Bilbao, a mi
juicio muy sobrevalorado, el Jeff Koons, aunque lo cierto
es que el
perro globo es un encanto
(ahí me dieron otra vez el alto con lo del nokia...)
había arte alemán de los últimos 30 años, alguna cosa
más de fotógrafos, escultores... pero yo andaba ya un poco
perdido entre tanta prohibición y no tomé nota de los
autores... lo dejo como ejercicio
una pareja esculpida en madera... o una enorme colección de
enormes platos
al salir le saludé, cómo no, a Puppy, por la caseta tan maja
que le han montado
volveré por el Guggenheim, volveré a hacer fotos en él, volveré
a soplar aire, volveré a intentar hacer mío algo de este contenedor
cultural, a pesar de lo que piensen sus ¿dueños?