antes de borrarlas, rescato algunas imágenes que me vinieron
a saludar en mis últimos paseos
como unos titiriteros que montaban conciertos de los Beatles
en Madrid
o el bar con denominación de origen que vimos en Sanlucar la
Mayor
o, desde luego, esos conejos disecados y vestidos para la
ocasión de un bar en Despeñaperros (no, Vendell, no pasamos
por ese sitio franquista... no era cosa)
en fin, que más que viajar por ahí, parece que a uno le
abducen unos extraterrestres