ha llegado por aquí el otoño a lo bestia, es decir, con frío y lluvia,
como suele... así que nos fuimos el otro día a Puente La Reina
a recolectar pimientos
están preciosos, de todos los colores del piquillo, pero también
guindillas....
de muchos tipos, por cierto... porque estas redonditas son
de las que levantan la boina
en los puestos que tenían, si querías, te llameaban los pimientos
para poder pelarlos luego mejor en casa, el olor que se levantaba
era impresionantemente dulce, delicioso
cómo no agradecer la llegada de esta época cuando uno
puede dedicarse a los pimientos (o a los hongos, o a la
caza... en fin, esas cosas otoñales)
además, con todo esto alrededor, reconocí que lo de la
política me importa un pimiento