me llevó ayer al Pamplonetario ElPez a ver pelis de Méliès, una selección
la mar de divertida, con "el sueño del astrónomo", "el eclipse", una
que era delirante sobre un doctor, aunque no me acuerdo del título,
y, claro está, su "Viaje a la Luna"
me encantó ver las cosas tan divertidas que este hombre
decidió convertir en películas... el sentimiento lúdico estaba
ahí vivo, jugoso, sorprendente
los científicos con barbotas, violentos, las musas y los planetas
enseñando el pompis
los decorados y los efectos especiales: una maravilla.
luego vi otra maravilla, en tiempo real: un oso enorme
y peluchón que aguantaba los ataques de unas tiernas criaturas
puro Méliès, pero en el centro comercial