Oiga, Osito, dice en la entrevista que ya va necesitando un sustituto, que entre pisotones de Vendell y ajetreos está usted pensando en el retiro. Me ofrezco voluntario para el puesto y estoy dispuesto a poner de mi parte el disfraz de oso de peluche. Es el trabajo del siglo: ¡viajas, te pegas unas panzadas memorables y conoces un montón de gente y sitios interesantes!
Vaya, vaya. El "espíritu de funcionario" que comparte la mayoría del populacho asume a veces manifestaciones bastante bizarras. Es curioso ver cómo algunos están dispuestos a sacrificar su independencia y su dignidad en aras de una quimérica y precaria seguridad.
P.D.
¿Va incluido en el cargo una cestita con el nombre del titular grabado? [Suspiro]
Our dear little friend Osito finds his way around, and its always a pleasure to see him on his tours, trips and adventures.
And kindest reguards of Teddy Travel.