aunque parezca un poco juego de palabras, lo cierto
es que, entre otras cosas, lo que se agradece a los
romanos (los de después de los tiempos romanos
propiamente dichos, si es que no lo lío del todo) es que
consiguieran salvar tanto... a pesar de los expolios y
de la obvia necesidad de seguir viviendo entre las
siete colinas que, bueno, a mí me subieron a nueve,
pero como lo del Gianicolo y lo del Pincio les quedaba
fuera del número tan redondo y semanal... pues eso
así que uno se mete entre las ruinas de templos a dioses
que ahora no existen, en una Italia que sólo adora al
dios Verdadero, que es uno y trino (hablo por supuesto
de Sua Emitenza Sandro Berlusconi, que se ve y
se oye, se lee y se compra/vende en sus diferentes
sustancias tan divinas como él mismo, Mediaset, Ricioli y
Fininvest, ahora con más leyes que lo siguen protegiendo
de la competencia, y de la propia responsabilidad penal)
(sí, lo confieso, de tanto andar con ElPez la cosa
política se le acaba pegando a uno... pero ya paro
que esto iba de ruinas romanas)
por cierto, que aquí lo he puesto para que se vea que
de vez en cuando sí me saca del bolsillo, aunque también
se comprueba que me trata con pocos miramientos
a lo que iba, que eso, arquitecturas, estatuas, mosaicos...
todo le asalta al turista como un golpe de dos mil años o
por ahí
me encantaron los foros, donde se apila un poco desordenadamente
la propia presencia de esos siglos, unas cosas sobre las otras o
comiéndose a las anteriores, una basílica romana atropellada por
una iglesia con mármoles reciclados y todo muy así... ¿romano?
unos días y otros, mañana y noche, con sol o nublado,
nos hemos paseado por esta realidad tan intensa de la
Roma romana
y por supuesto, el Panteón (el de Agripa más que ninguno,
debería decir, pero ése y no otro es el que debe
llevar la mayúscula) que me dejaba hipnotizado
admirando sus escalas
sintiendo bajo su ciclópea cúpula que yo también era
un poco el centro del Universo
claro que hay muchas más Romas que la romana, así
como hay más cosas romanas que las de Roma, y
a lo largo de esta semana he podido descubrir algunas
pocas.