no había visto nunca la nieve cayendo, y el otro día tuve la ocasión
de descubrirla, en Luxemburgo. Podía haber sido en casa, pero
fue allí mismo, y lo mismo eso le daba un carácter todavía más
sorprendente
la cosa es que ElPez estaba de reunión, pero por la ventana
descubrimos que comenzaba a caer la nieve y no resistió la
tentación de escaparse conmigo y enseñarme lo que pasaba
algunos copos me iban cayendo encima
así que nos pusimos a jugar, echando la firma...
y acordándonos de Blogalia, qué menos
luego vinieron de repente volando cientos de cuervos
(no, no eran estorninos, eran cuervos enormes)
el edificio del Thé Dansant donde estábamos tomaba un aire
a película de Hitchcock
así que el cielo nos regalaba el blanco y el negro, todo a la vez