o pinturas para desaparecer en ellas, lugares que
el artista querría para perderse, frente a la realidad
que tanto se mueve ofrecen una armonía y un equilibrio
exquisitos
son cuadros de un gran pintor, Pedro Salaberri, de quien
ya había hablado por aquí, porque me lo presentaron
hace tiempo. Pero hoy he podido ver una exposición
completa suya, se inauguraba en el
pamplonetario y
estará hasta el 21 de marzo, por si alguien quiere
comprobar cómo este hombre dice convertir en algo
pequeño lo complejo, lo grande...
hay paisajes y pinturas más racionales, son fruto de
su trabajo experto (me cuenta que lleva 30 años en esto
y se sigue divirtiendo como el primer día)
y unos trípticos en donde parece que pasa el tiempo,
o la luz, o la misma vida
aquí lo tengo hablando con Nieves
le he escuchado contar cosas sencillas y a la vez
profundas en la rueda de prensa. Parecía que el tiempo
se había detenido mientras él hablaba de sus inquietudes,
las que le hacen pintar. Y los periodistas ni se dieron
cuenta de que mientras tanto, ahí fuera, había un mundo
que iba demasiado rápido, demasiado hostil, demasiado
desequilibrado. Es lo que tiene el arte.