el fin de semana anunciaban nieves, y lo cierto es que
tuvimos un montón, el cielo se puso como una panza de
burro, los copos comenzaron a caer sin parar
en un rato todo el paisaje había cambiado
y luego los coches se lo pasaban fatal yendo por una
carretera que, de repente, era más hostil e imposible
¿a qué huele la nieve?