una de las tradiciones (tampoco tan antigua, no hagan
caso de esos que pretenden que todas las tradiciones
vascas tienes miles de años de antigüedad) que más
me gustan de este país donde vivo es lo de las sidrerías
del invierno
desde mediados de enero (por San Sebastián) hasta
que se acabe la sidra (
sagardoa en la lengua de los vascos)
uno puede irse por ahí a ponerse bien mojado de este
caldo fermentado de manzana
nosotros estuvimos el otro dia en Martitxonea, en Aldatz
la sidra tiene sus denominaciones de origen, dependiendo
de dónde están los manzanos, cada una da un sabor
diferente, unas veces más ácido, otras más frutal, el color
puede ser más cálido o más tenue... cada una en su barrica
(o sea,
kupela)
me cuenta ElPez que cada año aprovecha para hacerse
un recorrido por todas las kupelas de esta sidrería
(o sea,
sagardotegi)
especialmente cuando el casero avisa diciendo "txotx!"
que va a abrir una nueva... todo el mundo se levanta y
se dispone a lanzar un poco de sidra al vaso
por supuesto, todo esto (incluyendo la sidra) es muy
diferente de los ritos de la sidrina asturiana, no nos
confundamos
entre txotx y txotx uno aprovecha para ir comiendo también
algo, unas tortillitas de bacalao son imprescindibles
y sobre todo, o por encima de todo, atacar un buen
chuletón de buey (recuerdo que de esto ya hablamos
cierta vez que tuvimos
visita blogalita por Pamplona)
sé que me matarán por esto, pero no puedo dejar de
colocar a Josemere acabando un hueso del chuleton,
posiblemente donde estaban todos los priones
el postre es obligado: unas nueces...
...y queso y membrillo
al final sólo quedan los cráneos troceados de esos cerebritos
dulces
...y pagar la cuenta, por supuesto