el otro día ElPez me paseaba por León, ciudad que no conocía.
Especialmente en ese día luminoso, brillaba con luz propia.
a la puerta del Obispado nos dimos con un cartel sorprendente.
Hélo aquí:
se trataba de un "curso de preparación al matrimonio", que
dura dos fines de semana. Lo habitual para una pareja que
desea contraer ese vínculo usando el sacramento católico.
lo que nos llamó la atención fue la foto del cartel:
¿una pareja muy gay? ¿dos del mismo, pero indefinido, sexo?
lo cierto es que la pinta que tiene esta pareja matrimoniable
es de los más efébico... viniendo el anuncio de quien viene, claro,
nos asaltó la duda: ¿estaban haciendo propaganda de captación
de niños monos para mayor solaz de sus paternidades?
una imagen con más detalle:
sabiendo cómo las gasta el clero, por otro lado, parecía
un tanto contradictorio esta incitación al matrimonio homosexual
que tanto denostan. (Aunque en este tema, como en otros,
esta gente vive en continua contradicción)
en esas nos quedamos, no encontramos a ningún responsable
de la pastoral familiar que nos pudiera explicar el misterio
andrógino del cartel, así que nos dedicamos a pasear
la excusa arquitectónica nos permitió acercanos al Húmedo
y degustar la gastronomía leonesa, sus caldos... en fin,
lo habitual en estos viajes etnogastronómicofestivos.
por supuesto la magna catedral (con la portada muy
restaurada, así que hasta resulta seguro acercarse sin que
te caiga una piedra centenaria encima) estaba como
siempre, invitando a pensar en lo más elevado...
y cómo no mencionar la sinfonía de colores de los vitrales,
que te hacían olvidar un poco esto de los nuevos
matrimonios con cursillo que están montando en León.
cosas veredes.