(seguimos rescatando historias que se nos olvidó contar)
Washington en otoño es una ciudad preciosa. A finales de octubre
me llevó por alli ElPez... andaban con eso de la reelección del Emperador
Mundial, aunque en Washington mismo, lo cierto es que pasan bastante
de él, por aquello de que lo tienen todo. Esta ciudad, aparte de centro
político del mundo, lo cierto es que funciona como la Meca para los yankis.
La gente va allí a reconocerse como parte del centro del mundo. Y lo son,
claro...
me llevaron al Mall, una milla verde y llena de monumentos, en uno de
cuyos flancos está la Casa Blanca
conste que en la foto queda al fondo, pero es que no nos atrevimos a
acercarnos más, que lo mismo se contagia...
me llevaron ver el nuevo Memorial de la II Guerra Mundial, que es...
...¿cómo decirlo? Una especie de mausoleo imperial. Piedra y agua.
queda cerca del obelisco, que lo tenían en restauración. Yo me quería
haber comparado con el punzón ese más de cerca, por si acaso llegaba
de repente un platillo y lo volcaba (como en Mars Attacks!), pero no
pasó nada. Todos estábamos por allí de turismo: y creo que éramos los
únicos extranjeros, por cierto.
aquí los créditos del mausoleo...
"aquí marcamos el precio de la paz", decía en letras grandes delante de
un muro con los apellidos de los soldados estadounidenses que murieron
el Coronel Douglas MacArthur lo expresó así:
"hoy los cañones están callados, una gran tragedia ha acabado.
Se ha ganado una gran victoria. Los cielos ya no lloverán muerte
-los mares llevarán sólo el comercio- las gentes de todos los lugares
pasearán erguidos bañados por el sol. Todo el mundo está tranquilamente
en paz"
después de la soflama, claro, decidí meterme en un tempo masón
pero no dejaban entrar a los miembros del rito peluche.
Están locos estos guasintonianos...