recién llegados de Centroamérica, caemos en los sanfermines,
estas fiestas bárbaras en las que uno se tiene que disfrazar... este
año le he pedido a ElPez que me aliviara: bastantes calores hemos
pasado -y seguimos pasando aquí en Pamplona- como para ponerse
nada al cuello.
ellos, eso sí, han cumplido la tradición sanferminera. Por cierto,
que aquí estamos los tres
protas del comic de Diego,
-aprovecho para hacer el anuncio- que ya tiene su segunda parte:
véanla en
mi vida como un osito de peluche (el cómic)
hoy, en la plazuela de S. José, estaba la peña de los de Baiona
(ciudad
jumelada con Pamplona talmente), que vienen
todos los años a pasar un día sanferminero, cantando y comiendo
y dando un poco de color a la fiesta...
por supuesto, como siempre, los cabezudos, los kilikis, toda la
parafernalia de la fiesta (a la que aún no se ha unido una figura
de la alcaldesa, cosa incomprensible porque va camino de estar en
todos los sitios a la vez...)
bueno, tenemos a Caravinagre, que también da miedo a los peques...
algún bar sigue intentando mantener, a pesar de todo,
las costumbres tradicionales...
pero la bomba de la fiesta son este par de imanes muy potentes, que
se mantienen separados en la mano para lanzarlos al aire. Al juntarse,
vibran y producen un sonido de chicharra la mar de molesto. Un éxito por
dos eurillos de nada (recuerden no guardarlo en el mismo bolsillo que su
tarjeta de crédito, que se borra todo...)
una de las paradas obligadas siempre es la tienda de Ana, Amalur,
donde años atrás
me las vi en un encierro de toros de peluche,
para echar un vistazo a los diseños de camisetas de moda
(sobran los comentarios a la anterior...)
por supuesto, Urmeneta y sus cosas de
kukuxumusu son
ya parte inseparable de la fiesta
...aquí estoy con un torete y el Ernesto de paseo
y con una vista cenital del encierro...
el toro aparece incluso en los balcones de muchas casas
en fin, otro año más de sanfermines... a ver si dejan de trasnochar
y beber y beber y sudar y sudar y me dejan escribir algo del viaje
por tierras americanas y mis aventuras con los cocodrilos (que
realmente eran caimanes).