andaba ElPez liado, y sorprendido por
la detención del director
del Diario de Noticias, periódico en el que colabora habitualmente.
Y sobre todo indignado, y esperando que se aclare algo tan
absurdo (ya escribirá, imagino, sobre ello). A pesar del mal
día, le convencimos de que merecía la pena echarse a la carretera
y llegar a la playa de la Zurriola en Donostia, para estar en el
concierto por la paz, escuchar a Mikel Laboa y a
Bob Dylan. La paz lo merece, y el cuerpo también: no sé
si he hablado alguna vez de que gracias a Dylan he podido
conocer un poco más al complicado ser humano...
...pero eso es otra historia, claro. La playa estaba repleta de
gente. No sé cuántos miles, pero desde luego un montón.
tantos que no había forma de acercarse a saludar de cerca
a los cantantes. Laboa es algo genial, inenarrable, y como
todo buen cantante vasco, desconocido casi por completo
fuera de este complejo país. Quizá recuerde alguien su voz
en el documental de Medem "
La pelota vasca".
Luego salió Dylan, y sencillamente nos derrumbamos sobre la arena.
por supuesto, lo más cerca que he estado de él ha sido
en esta foto de una camiseta de su gira... pero le he
podido escuchar. Y además nos regaló al final
Like
a rolling stone, que es mucho más que un himno.
no sé si saldrá, pero aquí intento colocar un panorama
en QuickTime (r) de cómo andaba la Zurriola antes de
que se hiciera de noche. Si no, el enlace es
éste: