hay mucho que contar del mundo maya, por
donde he estado de la mano de la
Ruta Quetzal - BBVA
y en el bolsillo (sudado) de la camisa de ElPez
una de las visitas que hicimos en ese periplo
por tierras de Guatemala, Belice y México fue
Chetumal, en Quintana Roo, donde tienen un
estupendo museo del mundo maya, y explican
bastante bien lo poco que sabemos (aunque sea
mucho más de lo que sabíamos antes) de las
gentes que habitaron esta parte del mundo
construyendo ciudades increíbles antes de
decidir abandonarlas y que las tragara la selva.
así que me hice maya del todo, como queriendo
ser Kukulkan, el dios serpiente emplumada que
volaba por allí (más al norte, los aztecas lo
llamaban Quetzalcoatl)
como todas las culturas humanas, los mayas
no dejaron de cometer todas las tropelías contra
sus semejantes, especialmente contra las
generaciones venideras... ¡qué manía esta de
los humanos de pretender hacer con la infancia
su coto privado...! en el caso maya, eso incluía
además realizar deformaciones craneales y provocar el
estrabismo, que consideraban fundamental en
una cara bonita.
en cualquier caso sus dioses miran con cara
poderosa y amenazante
para refugiarme de tanto ataque de cultura,
acudí a los amigos que en la ruta aparecían
cada día, como
Carlos Lancha, el bueno-para-todo
que colabora en la web que resume la jornada de
la ruta (y que toca y canta estupendamente,
una joya de chaval... por aquí nos congratulamos
de conocerle antes de que la fama -posiblemente-
lo malee jejejee -además a mí también me encanta
"Papá cuéntame otra vez" de Ismael Serrano)
Carlos está a la izquierda, junto a Carolina Jiménez, de
Europa Press y Pablo Allendesalazar, de Colpisa.
Vaya pool de prensa...