un fastidio, las tecnologías
es lo que tienen...
Estábamos de lunes de trabajo en A Coruña,
y antes de comenzar la reunión aparece allí mismo
la
manzana de Newton, una genuina y clónica
manzana de Newton...
aproveché inmediatamente para sacarme una
foto con ella, y otra foto con la manzana y con
uno de sus orgullosos adoradores, Moncho Núñez...
y por allí estaba ni más ni menos que Wicho
de
Microsiervos y todo.
Aproveché un momento suyo de despiste para
sacarle una foto. Que no se diga. En cierto
modo era una venganza personal: en el avión
desde Madrid habíamos coincidido con el ministro
Caldera, pero ElPez se cortó y no me dejó posar
con él. Me lo justificó, pero mejor lo dejamos...
luego hice algunas fotos por
la Domus, y nos
fuimos al acuario, a ver los rapes, y la exposición
de perlas, una preciosidad
ElPez, como era esperable, estaba como en
su casa, y se puso a jugar -siempre hace lo mismo-
con una estrella de mar y con un erizo (un experimento
recomendable... ¿qué sucede cuando a una
lentísima estrella de mar la colocas sobre un
no menos lentísimo erizo? Pues pásense por el
Aquarium Finisterrae, y lo verán)
y se preguntarán los lectores a qué viene todo esto
y qué tiene que ver con el título de la entrada, pero
sobre todo por qué no hay aún ni una sola foto en esta
historia de lo que es un inusual fotoblog...
pues que en la lucha de ElPez con los invertebrados
el nokia 6600 con que saca las fotos cayó dentro del
agua. Y es bien sabido que hay cierta incompatibilidad
entre los teléfonos móviles y el agua, especialmente si
además es agua salada.
ElPez fuese corriendo a despiezar el teléfono, intentando
secar todo antes de que fuera demasiado tarde, pero con
escaso éxito. El teléfono ha quedado un tanto patatoso
y posiblemente no merece la pena arreglarlo. Se lleva
con él una enoooorme agenda -de la que, obviamente
nunca hizo copia- de teléfonos de los últimos decenios...
...y, sobre todo -es lo que me afecta a mí, qué leches-
casi todas las fotos. En un improvisado taller ElPez ha
conseguido rescatar unas pocas, eso sí. Pero el momento
histórico de la manzana se ha perdido (habrá que esperar
a que produzca un buen sabor a un aguardiente gallego)
quedó una foto mía delante de una deliciosa frase
de Federico Fellini:
de una exposición titulada
Fabricantes de Perlas
(una historia en 12 adjetivos)
y un par de instantáneas con unos rapes amiguetes
(por cierto, se acercaron al momento de verme y
se quedaron ahí. Nos separaba un metacrilato de
varios centímetros de espesor, lo que me permitió
estar bastante más tranquilo que si hubiéramos
tenido un contacto más cercano y directo. Los
rapes tienen pinta de fieros...)
de lo demás, nada. Fue la muerte, la de un teléfono.
Por inmersión. Salada además.
le he pedido a ElPez que el próximo teléfono tenga
una cámara con algo más de resolución, a ver si
se enrolla y la calidad de estos relatos mejora (la
de la imagen, de la otra no esperen nada nuevo).