me he ido unos días a Canarias, era mi primer vuelo,
en avión, quiero decir...
una de las cosas que más me ha llamado la
atención es cómo funcionan los aeropuertos,
y cómo funcionan las gentes que están en ellos
posiblemente porque siempre hay que esperar mucho
aunque yo abrevié las demoras paseando por estos
edificios exagerados, enormes, de un lujo que se
exhibe quizá para apabullar a los propios viajeros:
"está usted disfrutando de algo que lo hace superior"
parecen decirnos
y todo está lleno de rampas que suben o bajan,escaleras
que llevan o traen, la gente va de un lado a otro como muy
a lo suyo: todos quieren parecer preocupados por algo
y las colas, rápidamente se forman filas humanas para
no se sabe muy bien qué; basta con que tres personas se
coloquen en fila para que de repente todo el mundo se
anime a seguirlos
me quedé un buen rato mirando en los monitores alguna
explicación; posiblemente no entendía esos códigos,
aunque me emocionaba leyendo lugares de destinos
por el momento imposibles
aunque se trata de volar, lo cierto es que uno tiene que
ir continuamente andando; se demuestra pues que lo de
volar, lo de volar volar, sigue siendo para pájaros