el pasado día 10 de mayo inauguraron, muy deprisa y corriendo,
justo con el cadáver del artista aún reciente, el museo de la
Fundación Oteiza, y ayer nos fuimos a verlo a Alzuza
...me quedé impresionado, aún lo estoy, porque es un lugar que causa
sensaciones muy fuertes, incluso en un oso de peluche
oteiza fue inefable, un creador realmente especial, y comprenderlo
resulta complejo: el museo se centra más que nada en su colección
escultórica, sus teorías sobre la forma y la estética
el propio receptáculo, el museo, es en sí una gran obra muy
oteiziana, del arquitecto Saenz de Oiza
son formas poderosas, ideas profundas, alimento para la
reflexión y para la acción
"... de mi desocupación del espacio
creación de espacios vacíos de huecos vacíos
vaciar la ciudad
para ver el cielo
concavidad de agujeros
sitios fuera del mundo..."
paseando entre las obras y las reflexiones, uno no puede sino
volverse también oteiziano
su
laboratorio de tizas y otros laboratorios donde experimentaba
con las formas y las "desocupaciones del vacío" y cosas de esas
son sorprendentes...
...más cuando piensas que todo esto lo hizo hace 50 años, antes
de dar por terminada la escultura
"..este sitio para contar lo que pasa, para conversar creadoramente
entre nosotros, no es otro que el Instituto de Investigaciones
Estéticas o Laboratorio de Estética Comparada. El único curso,
la única asignatura:"
"la información y el cuidado de la sensibilidad, en primer lugar del
educador, del político, del creador, del escritor, del artista..."
sobre la cuenca de Pamplona, el museo se alza como un bastión
que, por el momento, sabe a poco: faltan muchas cosas por
ver, esa fuerza creadora del poeta, del teórico, del hombre que
siempre luchó, sin equilibrio entre la locura y la cordura,
inconforme, genuino...
yo me he estado poniendo en casi todos los sitios y dejándome
fotografiar, un poco en un ataque de convertirme yo también
en un elemento más del museo
volveré por aquí, se respira un aire muy poderoso en este lugar.