el otro día que pasábamos por Burgos estuve en
Siloé (Arte & Bibliofilia),
un casa donde aman los libros tanto que se dedican a hacer
ediciones maravillosas de libros que son maravillosos y terriblemente
atractivos; ElPez tiene cierta debilidad por ellos, y andaba como
loco con un "Petit Tolomeo" que van a editar dentro de año y medio...
de paso, echó un vistazo a la edición que están terminando
del
Liber Chronicarum, un libro de Hartmannus Schedel impreso
por quien fuera conocido como "el príncipe de los libreros" en
aquellos tiempos pioneros de la imprenta, Antonius Koberger,
en 1497, con casi 2000 xilografías, y que es un libro gordísimo
que cuenta todas las historias del mundo que entonces conocían;
dentro de poco lo tendré en casa para echarle un vistazo más
a fondo (espero, si me lo deja ElPez... aunque visto lo difícil que
es que me deje leer el bestiario de D. Juan de Austria sé que
me va a costar muchos sufrimientos, dejándole a cambio
utilizarme por aquí para soltar sus rollos)
la reproducción impresiona: parece que estás ante un original,
pintado a mano y todo (la copia la han hecho de un ejemplar en muy
buen estado que se encuentra en el Monasterio de la Viña,
en Burgos, y eso se nota... aparte de la buena mano que tiene
esta gente, por supuesto)
siendo como soy pequeño y ligero (y suave), aproveché para sentarme
encima, un placer que muy pocos pueden experimentar...
siento amor por los libros...
y, poco a poco, también por lo que cuentan