dentro de poco aquí hacen unas fiestas,
los sanfermines,
y esta ciudad tan levítica, tan tradicional, tan tan, se vuelve del revés;
la cosa comienza aquí ante el ayuntamiento...
el pacto tácito es que del 7 al 15 de julio puedes ser todo lo descerebrado
que quieras, pero el resto del año te tienes que moderar, ser "bueno";
en sanfermines no, puedes hasta lanzarte desde esta fuente en la Navarrería
y confiar en que te cojan
lo católico es omnipresente en esta ciudad; y más en su catedral
gótica-pero-con-pórtico-neoclásico (de Ventura Rodríguez, por
cierto)
donde descansan los restos de unos reyes: aquí Leonor y a su lado,
Carlos el Noble (Carlos III); se han quedado de piedra
me encantan las
Andra Mari, toda esta estatuística mariana
que se puede ver en el museo catedralicio; en la foto me coloqué al lado
del niño este...
aunque ya saben que me dan cosa los tiernos infantes, que ya contaré
cómo mi pueblo ha sufrido tanto debido al cariño que nos profesan
a los ositos de peluche
¿cómo era eso de la "religiosidad popular? bueno, ahora las velitas
votivas son bombillas que se encienden según la pasta que metes
lo que viene a ser un poco una imagen de Pamplona, que es
una ciudad muy moderna y muy avanzada, pero sigue a lo suyo