me fui con la ruta por los mercados de Santo Domingo y, entre muchas
cosas puramente turísticas (muchas de ellas realmente horrorosas) encontré
todo un mercadillo de lo religioso en versión afrocaribeña
como oraciones escritas que te venden para poder cumplir todos los
deseos que se te ocurran
un tendero muy experto en sahumerios, baños, despojos y oraciones
me explicó cosas increíbles... él reconocía que, al fin y al cabo,
intenta vivir de esto buenamente
baños y despojos para los males de amores, para ir bien en los negocios,
para lo que sea
la cosa viene de antiguo... me monté el otro día en una versión
digamos artística de un ídolo taíno de la ceremonia alucinógena de
la cohoba que describiera Colón; era horrible, como extraterrestre
otro día más, espero