comentaba por aquí Vendell que esto va demasiado antropocéntrico,
y tiene razón: cosas de pasar la vida con humanos, claro... bueno,
los que viven en República Dominicana tienen sus cosas, que no dejan
de sorprenderme
la cosa de las armas de fuego, que aquí asusta un poco, aunque
por el momento no hemos visto a nadie usarlas...esta imagen es de
un poblado en el interior del país, llamado La Ciénega (sic), a la
entrada del parque nacional Aurelio Bermúdez, donde está la mayor
altura de todas las Antillas, el pico Duarte (durante la dictadura,
pico Trujillo...) con sus 3.080 metros de altura, que los expedicionarios
de la ruta Quetzal BBVA subieron en una locura subeybaja por caminos de mula
tienen bancas en los poblados más pequeños, aunque ElPez
me ha explicado que realmente esto es cosa de las apuestas a las que
tan aficionados parecen ser; me pregunto cómo les da para vivir,
porque ganan sueldos de unos 3.000 pesos (a 30 pesos el dolar), y
con ello mantienen copiosas familias -su mujer e hijos, a menudo
su enamorada y los hijos correspondientes, esto es el Caribe- se toman todos los días sus tragos con los amigos, apuestan... y sobreviven
con una alegría notable; misterios...
todo es muy colorista, especialmente para el europeo que cae por
aquí... aunque sea un oso; así que cuando ves a una mujer empleada
del servicio de limpieza urbana cómo soluciona el problema del sol
achicharrante, agarras la cámara y disparas
luego está eso de las leyes, las normas anunciadas en carteles y
cómo la realidad va realmente por otro lado