así en francés queda más finolis, pero es rojo y blanco, los colores de
los sanfermines en Pamplona; este mediodía ha sido el chupinazo...
yo por no ser menos, me he colocado un trapillo rojo al cuello, porque
si no, das el cante...
obviamente, ElPez y yo estamos ya de vuelta en España, y los sucesos
de Pamplona me obligan a hacer esta entrada antes de acabar de meter
historias que me han sucedido en las Américas (entre otras un esguince
de mi guía bastante ajetreado... pero esa historia entrará en otro momento
menos festivo)
la gente se vuelve un poco, o un mucho, loca; uno se encuentra con
personas de todos los lugares, incluso con turistas que en medio de
la vorágine del txupinazo están ahí con sus maletas
anda ElPez un tanto celoso de mi éxito, que me citan por un lado y por
otro, y hasta me he enterado de que han hecho una parodia con un
rinoceronte... en fin, como estamos en san fermín, todo sea buen
rollito y demás alegrías... (no me resisto a anotar que de hecho el día
de ese santo moreno -moreno de oxidación de los barnices de la
talla original, santo completamente imaginario de dudosa historicidad,
fiesta en suma basada en un cúmulo de insensateces a las que los
humanos son tan dados, pero fiesta al fin y al cabo en la que lo que
importa es disfrutar- el día, decía, el 7 de julio, es mañana, pero aquí
comienzan la juerga la víspera... incluso antes)
me disperso: le he dejado a ElPez que pose conmigo (nótense
las gafas matricias)
el txupinazo lo dan en la plaza del Ayuntamiento, pero nosotros lo
hemos visto retransmitido en pantalla gigante en el paseo de Valencia,
alias Paseo de Sarasate, porque en la pequeña plaza consistorial
no hay quien entre; lluego hemos pasado por ahí, pero la peña ya
se iba dispersando por los bares
todo Pamplona son bares y chiringos y gente de blanco y de rojo
de un lado a otro, y en estado progresivamente etílico; la Plaza del
Castillo está a medio desmantelar, con un parking a medio hacer y
tapado para que la fiesta no se lo coma, o más bien para que los
que van por ahí no caigan en el hueco de las obras... en fin
en el recorrido obligado he pasado por la Plaza de la Navarrería,
pero no había ningún guiri saltando al vacío y descalabrándose;
eso sí, la gente apestaba, borrachuza, a todo lo que se han ido
tirando en la algarabía del comienzo de la fiesta: champán, vino,
cualquier líquido, incluyendo colorante alimentario o ketchup,
huevos, harina, cacao en polvo... todo vale porque estamos
de fiesta (para un oso esto es más bien difícil de entender: lo que
cualquier día del año supondría un delito, una bronca o un par
de hostias, hoy causa risa y jaleo)
toda la ciudad habla de lo mismo, hasta los anuncios en las
marquesinas de las villavesas (esto es, del transporte urbano
de la comarca de pamplona)
cerveza, claro, a raudales...
... aunque abunda más un brebaje mitad vino tintorro mitad cocacola
al que denominan kalimotxo en el habla local, al que me han dicho que
también llamaban "rioja libre" en tiempos; sólo para adictos a la fiesta
el resultado objetivo son toneladas de basura, suciedad y mal
olor, pero resumir los sanfermines en esto sería injusto; injusto
sería, también, no mencionarlo
seguiremos por aquí a ver qué sucede; algo he oído de toros
corriendo delante de la gente; espero que ElPez no sea de los
que se meten en esos mogollones (el hecho de que ande cojeando
con su esguince de maleolo nos salvará, creo, afortunadamente)