aunque por las cosas del viaje, de las conexiones,
y ahora de los sanfermines, se me han quedado todavía
muchas historias -e histerias- en el tintero, voy a ir
rescatándolas para público conocimiento... como la historia
del esguince de ElPez
aclaro antes que nada que me he sentido muy solidario con mi
guía viajero, y mismamente me coloqué una escayolita mientras
estuvo inmovilizado
lo cierto es que la escayola sólo la tuvo dos días (de mucho
calor, eso sí, y agobio de viaje): luego le dejaron una tobillera
que ha comenzado a usar en cuanto se confirmó que no había
nada roto
para mí que lo que quiso este astrónomo era hacerse notar:
¿a quién le ocurre caerse con un bombo en la mano?
bueno, para contar la historia, mejor que se lean la crónica
que hizo para el ABC sobre el tema Almudena Martínez-Fornés
(la pobre además estuvo continuamente al lado del traumatizado
besuguete... qué maja):
Lesionado el profesor de astronomía